Enseñar con el ejemplo

Tanto ayer como hoy se celebra para los musulmanes el “Eid-al-Fitr” que marca el final del Ramadán, el mes sagrado del ayuno. El ayuno sirve para alabar el poder del reino espiritual. Eid en árabe significa “festividad”, y Fitr significa “romper el ayuno”. Es por esa razón que no hay actividad escolar o comercial.

El lunes previo a estos feriados tuvimos reunión de profesores para hablar sobre los examenes nacionales que tienen que rendir los chicos de “class 7” (los mas grandes) y fue, para llamarlo de alguna manera… Esperanzador.

Antes de comentar lo que fue la charla, quiero enmarcar la situación. El examen nacional es muy importante para el futuro de los chicos en Tanzania, es lo que te puede abrir las puertas a los mejores colegios secundarios, siempre y cuando tengas la moneda para pagarlo.
En definitiva, me lo plantearon como el primer filtro para saber quien está para seguir estudiando y quién para trabajar en los campos a partir del próximo enero.

Ahora sí, la reunión.

Estabamos solo 6 profesores varones (las mujeres quedaron afuera) cada uno expresaba su preocupación por el nivel de los chicos a tan sólo un mes del examen, decían que los chicos no tomaban dimensión de lo importante que es lo que está a punto de venir y que no sabían como hacer para que abran los ojos antes de que sea tarde.
Muchas ideas salieron a la luz:

1)Por este mes centrarse en las materias que tienen que rendir

2)tomarles exámenes todas las semanas para evaluar su nivel y trabajar en los puntos débiles

y por último lo que dijo un profesor, que me dejó dando vueltas como un trompo, no se si por la idea en sí, creo que fue la forma en la que la planteó. Expresó que si el chico fallaba, él fallaba. Entendía que era su responsabilidad el futuro del chico. Creo que no es nada nuevo (no debería serlo) este pensamiento para un profesor/maestro, pero para decirlo mal y pronto, que manera de poner las pelotas sobre la mesa.

No termina ahí, seguido a esto propuso tener clases “especiales” los sábados.

Mi primer reacción interna fué: “este tipo está en pedo”, el segundo pensamiento fue: “mira como lo sacan cagando los compañeros” (esperando que alguno salte con el tema de la plata que deberían cobrar por las horas extras) y el tercer pensamiento que fue después de escuchar un poco más, y masticando la idea, “No tengo nada que hacer el sábado, y a los chicos les va a venir bien”(por más que lo tomen como un castigo).

En esa reunión hubo de todo: sinceridad, realidad, responsabilidad y honor.
Muchas cosas están mal por acá, a veces, como digo, parece un callejón sin salida, pero saber que los valores no están contaminados me da una bocanada de aire para seguir.

4 thoughts on “Enseñar con el ejemplo”

  1. Me alegro la experiencia Matias, a veces se dan esas situaciones contrastantes, de necesidad y entrega. Un abrazo desde aca. Te sigo leyendo. Raúl Ayude

    1. Gracias Raúl, la experiencia esta siendo muy jugosa, muchas cosas buenas y muchas cosas malas, de todas aprendiendo. Seguimos en contacto, un abrazo!

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