Casas

 

Siempre que llega el verano me acuerdo de una noticia que me tocó cubrir en el año 2013, era la usurpación de un predio en el barrio Villa Delfina. Era una de las primeras notas «impactantes» que me tocó cubrir. Creo que lo llamativo fue que, como duro muchos días, se transformó en una novela de la que me hice fanático.

Fueron muchos días los que pase sentado en el cordón de la Av. Arias, esperando que llegue el momento del desalojo, es más, recuerdo un viernes haber sido llamado a eso de las 2 a.m por una persona que estaba usurpando para que vaya con la cámara, porque se sentían más seguros (creían que si había aunque sea una cámara, la policía no iba a entrar a la fuerza a desalojarlos), fue así que me quedé, reja de por medio, charlando con algunas de las personasshasta las 7 a.m que ellos se fueron a dormir y yo hice lo propio.

Creo que el momento más fuerte lo viví a la mañana siguiente, a eso de las 10 a.m porque no solo que entre en el predio y recorrí las casas para ver como vivían, sino que también me tocó ver una de las imágenes más fuertes en mi carrera profesional: una madre amamantando a su hijo reja de por medio. En ese momento estaba con la cámara y no me di cuenta de lo que había grabado, pero al verlo en la sala de edición supe lo impactante de esa imagen y todo lo que significaba.

Hoy volví a recordar ese momento, y lo comparto con ustedes.